Gracias Steve Jobs por volver a darnos una clase magistral de Marketing. Venderás millones de ese nuevo aparatito que has creado, harás que tu competencia se gaste otro tanto en intentar imitarte y que nunca conseguirán, volverás a ver como tu marca “aplasta” al resto,…, en definitiva, volverás a hacer lo que nadie ha sabido hacer en estos últimos años y todo esto, gracias a un producto, que sinceramente, “no vale para nada”, pero que te permitirá seguir llenándote los bolsillos con otros producto que si lo valen, como tus iPhones, Mac Books o iPods.
Hablamos del iPad. Un invento que no un es móvil, que no es un ordenador, ni tampoco, un libro electrónico o una videoconsola, aunque nos lo vendan como tal. Incluso se dice que lo puedes usar como un “marco de fotos”. Los de Apple lo definen como un “tablet”, y puede usarse para, …. mmmmmm, ¿alguien me lo puede explicar?
He leído que el Kindle sufrirá, y seguramente tengan razón (el mercado funciona así), pero sinceramente no lo entiendo. Si las pantallas de papel electrónico que no necesitan una fuente lumínica interna y, por lo tanto, resulta más fácil leer, eran un “boom” hace unos días, ¿por qué va a triunfar un e-book con una pantalla como la del iPad? ¿Acaso estamos dando un paso atrás?
No es un paso atrás, el iPad es una revolución en el mundo de la tecnología, porque es innegable que estamos hablando de un producto con muchos aspectos positivos: facilidad para desarrollar aplicaciones en él, autonomía, peso, tamaño, velocidad, pantalla, procesador…. Aunque a mi entender no deje de ser un iPhone de mayores proporciones.
La conclusión a este “pensamiento” en voz alta, es que este señor ha sabido dar con la tecla que enciende el impulso de compra de un ciudadano de a pie. “La gente que compra estos productos o son frikis o son pijos” (me decía el otro día un compañero), imaginaros el escalofrió que me entro en el cuerpo cuando, según lo vi ayer por la noche, pensé “como mola, yo le quiero” ¿qué soy un friki o un pijo?. Seguramente todos tengamos algo de las 2 cosas, queremos ser innovadores, exclusivos y estar a la última, y posiblemente nos lo de poseer un producto que nos trasmitan esas sensaciones. Y Apple lo ha sabido hacer. Enhorabuena!!!!
No sé si me lo compraré, pero si lo hago (todo es posible) , lo haré sabiendo que me compro un capricho, que… “no vale para nada”.