¿Por qué la industria musical y cultural no avanzan?

Parece que el “renovarse o morir” en los tiempos actuales ya no es solo un dicho, sino una realidad. O te adaptas o desapareces.

La aparición constante de múltiples canales de comunicación y multiples formatos, hacen que los sectores y las empresas que los forman tengan que adaptarse a las nuevas reglas del juego para poder sobrevivir.

Y uno de los sectores que más lo está sufriendo es el de la industria musical. Ya no funciona el modelo de negocio de las últimas décadas, los canales de distribución y los formatos han cambiado, y las grandes compañías parecen querer ignorarlo. Se escudan en unos derechos de autor, que nunca serian violados si las cosas se hicieran bien. Solo los más hábiles, y por qué no inteligentes, luchan por hacer de la industria musical un nuevo concepto y sacar partido de ello.

Lo que me extraña es por qué ahora existen estas reticencias. Si miramos en la historia de la industria musical, podremos ver que la evolución en este sector y los cambios en los modelos de negocio siempre han existido. Haciendo un análisis rápido, los primeros beneficios se obtenían de los conciertos que se daban en esos teatros de las grandes ciudades. Muy poca gente tenía acceso a ellos y el precio de la entrada era elevado. Después aparecieron los gramófonos, lo que permitió acercar la música a muchos hogares a un precio algo más razonables. De ahí, pasamos el tocadiscos, la radio, al radiocasete, walkman, DVD,.., hasta nuestros actuales iPod, Spotify & Cia.

Cambios de canales, cambios de formatos, cambios de modelos de negocio. ¿por qué ahora ese miedo al formato digital? ¿es más fácil de copiar? ¿de distribuir? Puede ser, pero el verdadero problema lo encontramos en las reticencias al cambio que están poniendo las compañías discográficas. Nos hemos cargado su cadena de valor!!!!

En la selección de talento, la producción, la distribución y, la promoción y el marketing ya no son tan necesarios. Y esto se debe a redes sociales como myspace.com o lastfm, sitios muy adecuados para exponer o demostrar tu potencial, a equipos y software de grabación, seguramente no tan potentes como los suyos pero al alcance de cualquiera, a que la distribución la puedes hacer por tu cuenta a través de itunes o amazon, y a la promoción y el marketing, gracias a medios como Spotify o Twitter.

Es decir, lo que beneficia a los cantantes y consumidores de música, perjudica a las grandes compañías. Ya ha dejado de ser la gallina de los huevos de oro y eso cuesta aceptarlo.

Algo parecido ocurre en la industria cultural ¿Quién usa ahora una enciclopedia ilustrada, además de para adornar un mueble de salón? ¿y los libros? ¿quién compra ahora un reproductor de DVD, si no es para llevarlo en el coche para que el niño no de guerra durante el viaje? ¿quién va al cine todas las semanas? ¿…?. Conceptos como Wikipedia, ebooks, Apple TV o TV en 3D, son otra forma de entender la cultura. No son el enemigo, son otro medio de consumo. Ni mejor, ni peor, simplemente otro medio. O las productoras, editoriales, y demás, aprenden a convivir con ello o todos nos veremos perjudicados. Los usuarios por la pérdida de calidad en el producto y las empresas en los beneficios.

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