¿Por qué las compañías telefónicas no nos ayudan a gestionar adecuadamente nuestras llamadas?

Hay momentos en la vida donde las llamadas a tu teléfono se multiplican. Llamadas para darte la enhorabuena por el nacimiento de tu hijo, felicitarte en tu cumpleaños, preguntarte que tal el día de tu boda o simplemente, para ver qué tal te encuentras tras una mala noticia. Llamadas que por falta de tiempo, baterías agotadas, los estados anímicos bajos, o simplemente, menor disposición, normalmente no suelen ser atendidas como a todos nos gustaría.

Llamas y no te lo cogen, te llaman y no puedes cogerlo. La “irritación”, o mejor dicho “frustración”, empieza a florecer en el emisor y en el receptor. Frustración por no ser atendido y frustración por no poder atender. Maldita y bienvenida “frustración”, dirían muchos. Un gran síntoma de ser querido, respectado y, por qué no, admirado.

¿Y por qué os cuento esto? porque este fue el pensamiento que me hizo plantearme escribir este artículo: “¿por qué las compañías telefónicas no nos ayudan a gestionar adecuadamente nuestras llamadas?”. Llamadas que algunas veces no son atendidas porque tienes “otras cosas más importantes que hacer”, como cambiar un pañal o terminar un email dirigido a tu jefe. Pero, ¿y si no es así? ¿y si la llamada es más urgente que lo que estás haciendo?

Esta es la pregunta que me hago, ¿cómo podemos identificar la urgencia de la llamada?. Normalmente nuestras agendas nos dicen quien nos llama, pero no siempre. Llamadas que salen de centralitas de centros de trabajo o llamadas de personas sin registrar. Hazte esta pregunta, ¿cogerías una llamada urgente del banco, un hospital o de la policía? Supongo que sí, pero ¿cómo podrías identificar la procedencia? ¿y el motivo de la misma?

Como este blog habla de innovación, innovemos. Imaginaros que cuando marcamos el número de teléfono, pudiéramos añadir un “aviso” de llamada urgente o muy urgente. O incluso voy más, si es una llamada comercial, que tu teléfono fuese capaz de identificar la intención de la misma. Serían “llamadas a la carta”. Si la pantalla de tu móvil se pusiera roja o muy roja o emitiera un tono especial, cógelo!!!

A lo mejor una solución más simple sería que todos los números de teléfonos se identificarán en origen y no en destino. De esta forma sabríamos quien nos llama sin tener que tenerlo registrado en nuestra agenda. Pero tendríamos el mismo problema anterior. No sabríamos si el banco me llama porque tengo un descubierto o porque me quiere vender un plan de pensiones. La clave siempre estaría en la “urgencia” de la misma y no en la procedencia. No es lo mismo que te llame tu pareja para ver que tal el día y no se lo puedas coger porque estas en una reunión, que te llame para decir que tu casa se está inundando.

Dicen que “hecha la ley, hecha la trampa”, es decir, seguramente muchos se aprovecharían de este “carácter urgente” para que descuelgues la llamada; y es ahí donde tendrían que entrar unas leyes que regulasen este tipo de cosas. Si en cualquier programa de TV aparece la palabra “publicidad” cuando te intentan vender algo, ¿no podría pasar lo mismo en las llamadas telefónicas?

A lo mejor no tiene mucho sentido lo que acabo de escribir, y puede que algunas personas lo consideren innecesario, pero a mi me harían un gran favor. Os lo garantizo!!!

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