20 de mayo de 2011
¿cómo mi empresa ha de trasmitir la información en una Red Social?
Ya comente en otro post anterior que antiguamente, el marketing era unidireccional y giraba en torno al producto o servicio de la empresa, pero ahora con las redes sociales, la empresa tiene un papel casi secundario y simplemente inicia los disparadores para que se expanda de manera exponencial entre los propios consumidores. Por tanto, el verdadero protagonista es el usuario.
Hay que centrarnos en informar al cliente, moderar las conversaciones y dar soluciones, y evitar vender de forma indiscriminada. Para vender ya tienes tu página Web. Intenta atraer al cliente a tus dominios, pero no a través de la venta directa de tus productos en los medios sociales. Evita el spam.
Ante este panorama, lanzarnos al ruedo sin tenerlo todo totalmente planificado, es peligroso. Tenemos que estudiar las necesidades de nuestros clientes y potenciales, y darle lo que necesita. Así nos ganamos su confianza y lo fidelizamos. El será nuestro principal prescriptor.
Por tanto, cuando tengamos respuesta a "¿qué necesita mi cliente?" y sepamos cuándo, cómo y donde he de transmitirlo, estaremos preparados para empezar a comunicar dentro de la comunidad.
Y sobre todo recuerda que la comunicación se realiza entre personas. A veces, nuestras estrategias de marketing fallan por un sencillo motivo: la comunicación con los usuarios. Los usuarios no son empresas, no son productos, son personas; y la comunicación con personas, con clientes, difiere mucho de la comunicación profesional interempresarial.
Por tanto, si tu empresa quiere tener una exitosa presencia social, cuida este detalle y adaptate a su entorno y al lenguaje propio de cada red social.
Hay que centrarnos en informar al cliente, moderar las conversaciones y dar soluciones, y evitar vender de forma indiscriminada. Para vender ya tienes tu página Web. Intenta atraer al cliente a tus dominios, pero no a través de la venta directa de tus productos en los medios sociales. Evita el spam.
Ante este panorama, lanzarnos al ruedo sin tenerlo todo totalmente planificado, es peligroso. Tenemos que estudiar las necesidades de nuestros clientes y potenciales, y darle lo que necesita. Así nos ganamos su confianza y lo fidelizamos. El será nuestro principal prescriptor.
Por tanto, cuando tengamos respuesta a "¿qué necesita mi cliente?" y sepamos cuándo, cómo y donde he de transmitirlo, estaremos preparados para empezar a comunicar dentro de la comunidad.
Y sobre todo recuerda que la comunicación se realiza entre personas. A veces, nuestras estrategias de marketing fallan por un sencillo motivo: la comunicación con los usuarios. Los usuarios no son empresas, no son productos, son personas; y la comunicación con personas, con clientes, difiere mucho de la comunicación profesional interempresarial.
Por tanto, si tu empresa quiere tener una exitosa presencia social, cuida este detalle y adaptate a su entorno y al lenguaje propio de cada red social.
17 de mayo de 2011
¿por qué es tan importante contar con la confianza del usuario en las Redes Sociales?
Si se habla del marketing viral como una de los métodos más efectivos para difundir mi marca, mis productos o servicios, es porque no existe mejor herramienta de marketing que el "boca a boca". La credibilidad de la fuente de la que proviene y las Redes Sociales como medio de propagación, tiene un mayor impacto que los canales más formales de promoción.
Y para que este “onda expansiva” se produzca, lo que tengo que conseguir es que el usuario hable de mi, y esto no va a ocurrir si no atraigo su interés y me gano su confianza. Esta es la razón por la que las empresas trabajan en los medios sociales en busca de una relación sincera, abierta, a largo plazo y, de ida y vuelta con el consumidor.
Dicho esto, la respuesta a “¿por qué es importante la confianza de los usuarios hacia mi marca?”, parece clara: tu cliente es tu mejor “vendedor”. Será el mejor embajador y valedor de nuestra marca. Si a esto le añadimos el poder viral de las Redes Sociales y las nuevas técnicas de Marketing 2.0, cuidar la confianza de nuestro cliente, es un aspecto a tener muy en cuenta.
Pero no nos equivoquemos a la hora de ejecutar estas técnicas. Antiguamente, el marketing era unidireccional y giraba en torno al producto o servicio de la empresa, pero ahora con las redes sociales, la empresa tiene un papel casi secundario y simplemente inicia los disparadores para que se expanda de manera exponencial entre los propios consumidores.
Si me pidiesen algún ejemplo que reflejase todo lo que esto que he contado, os recomendaría que acudieses a Twitter y buscaseis por el “hashtag” #recomendar. Os sorprendería como los usuarios hablan de las empresas y se lo hacen llegar a sus amigos y contactos. También un simple vistazo a tu muro de Facebook, nos permitiría comprobar de lo que estamos hablando.
Pero ojo, esto funciona muy bien si hacemos las cosas como hay que hacerlas. Si la calidad de nuestro producto no es buena, nuestro servicio es deficiente y/o no sabemos gestionar nuestra reputación online en los medios sociales… la desconfianza poder ser tan o más dañina que una confianza pueda beneficiarnos.
Y para que este “onda expansiva” se produzca, lo que tengo que conseguir es que el usuario hable de mi, y esto no va a ocurrir si no atraigo su interés y me gano su confianza. Esta es la razón por la que las empresas trabajan en los medios sociales en busca de una relación sincera, abierta, a largo plazo y, de ida y vuelta con el consumidor.
Dicho esto, la respuesta a “¿por qué es importante la confianza de los usuarios hacia mi marca?”, parece clara: tu cliente es tu mejor “vendedor”. Será el mejor embajador y valedor de nuestra marca. Si a esto le añadimos el poder viral de las Redes Sociales y las nuevas técnicas de Marketing 2.0, cuidar la confianza de nuestro cliente, es un aspecto a tener muy en cuenta.
Pero no nos equivoquemos a la hora de ejecutar estas técnicas. Antiguamente, el marketing era unidireccional y giraba en torno al producto o servicio de la empresa, pero ahora con las redes sociales, la empresa tiene un papel casi secundario y simplemente inicia los disparadores para que se expanda de manera exponencial entre los propios consumidores.
Si me pidiesen algún ejemplo que reflejase todo lo que esto que he contado, os recomendaría que acudieses a Twitter y buscaseis por el “hashtag” #recomendar. Os sorprendería como los usuarios hablan de las empresas y se lo hacen llegar a sus amigos y contactos. También un simple vistazo a tu muro de Facebook, nos permitiría comprobar de lo que estamos hablando.
Pero ojo, esto funciona muy bien si hacemos las cosas como hay que hacerlas. Si la calidad de nuestro producto no es buena, nuestro servicio es deficiente y/o no sabemos gestionar nuestra reputación online en los medios sociales… la desconfianza poder ser tan o más dañina que una confianza pueda beneficiarnos.
16 de mayo de 2011
Un poquito de Marketing Viral y Redes Sociales
Si buscamos una definición acertada sobre el concepto de Marketing Viral, podríamos decantarnos por “técnicas de marketing que intentan explotar redes sociales y otros medios electrónicos para producir incrementos exponenciales de un mensaje, mediante procesos de autoreplicación”. Si somos algo menos políticamente correctos, podríamos decir que es “el boca a boca mediante medios electrónicos para llegar a una gran cantidad de personas rápidamente”. Ahora bien, si queremos que todo el mundo sepa de que estamos hablando, para mí la mejor definición sería “crear algo que la gente comparta con otras personas”. Básicamente sigue el mismo patrón que cualquier virus.
Y en esta última definición esta la razón de ser del verdadero poder de las Redes Sociales. ¿por qué la gente comparte las cosas? Porque es algo divertido, fuera de lo común, provocativo, tiene importancia o puede otorgar algún beneficio, y… quieren que sus familiares, amigos o conocidos también se enteren. ¿Y donde se interrelacionan las personas con sus familiares, amigos o conocidos? ……efectivamente: en las redes sociales.
Ahora lo difícil es crear algo que invite a la gente a compartirlo. Esto es lo que hará que mi campaña sea o no exitosa.
Vamos a analizar los elementos que hay que tener en cuenta antes de lanzarnos a crear una campaña de Marketing Viral y a intentar dar algunas pistas que hagan que nuestro propósito consiga su objetivo:
Y en esta última definición esta la razón de ser del verdadero poder de las Redes Sociales. ¿por qué la gente comparte las cosas? Porque es algo divertido, fuera de lo común, provocativo, tiene importancia o puede otorgar algún beneficio, y… quieren que sus familiares, amigos o conocidos también se enteren. ¿Y donde se interrelacionan las personas con sus familiares, amigos o conocidos? ……efectivamente: en las redes sociales.
Ahora lo difícil es crear algo que invite a la gente a compartirlo. Esto es lo que hará que mi campaña sea o no exitosa.
Vamos a analizar los elementos que hay que tener en cuenta antes de lanzarnos a crear una campaña de Marketing Viral y a intentar dar algunas pistas que hagan que nuestro propósito consiga su objetivo:
- El mensaje es el elemento más importante. Tiene que ser seductor, convincente y fácilmente relacionado con la marca involucrada explícita o implícitamente. Funcionan muy bien los mensajes con temáticas de humor, pero hay que tener cuidado que el mensaje no perjudique la imagen de mi marca.
- El elemento viral es el causante de la propagación del mensaje, este puede ser un producto, un premio, un servicio o el mensaje en sí mismo. Los incentivos son los que mejor funcionan. A todo el mundo le gusta que alguien les regale algo.
- El medio de propagación, podríamos decir que es la herramienta que utilizaremos para difundirlo. Recuerda para que una campaña sea efectiva, el mensaje tiene que ser fácil de compartir. Por esta, y por otras razones, Facebook y Twitter serían una buena opción.
- El "sneezer", como alguien reconocido dentro de la comunidad que le da cierto valor y veracidad al mensaje.
13 de mayo de 2011
¿por qué las empresas tienen que utilizar los medios sociales?
Cuando una empresa se plantea entrar en los medios sociales, el dilema está en ¿qué hacemos? ¿ignorarlos, intentar entenderlos o aprovecharlos?
Imaginaros que nos planteamos ignorarlo, “¿todas las empresas tienen que estar en las redes sociales?”. La misma pregunta que hace un par de décadas se hacían los que no sabían si su empresa tendría que tener o no un Web Site en Internet. ¿la respuesta? Como diría un buen gallego, “depende”. Depende de la actividad de la empresa y de cada caso, pero si una empresa necesita captar nuevos clientes y cuidar la relación con los actuales… “blanco y en botella”. Exactamente igual que ocurría con las páginas Web.
Por otra parte, intentar entenderlo antes de lanzarnos al vacio, es como intentar buscar el origen del mundo, es decir, volverte loco. Por tanto, solo nos quedaría entrar en el juego y “que sea lo que Dios quiera”.
Pero si alguien me preguntase realmente, ¿por qué mi empresa tiene que estar en las Redes Sociales? Le diría,
porque los datos así nos lo dicen. Algunos ejemplos estadísticos que justificasen esta respuesta serian:
porque nuestros clientes/futuros clientes están allí, y tienes que salir a buscarlos.
Recuerdo que con 14-15 años, todos los sábados por la mañana me iba con un amigo a ver zapatillas de deporte. Todos los sábados a la misma hora, nos postrábamos delante del escaparate de la misma tienda. ¿por qué lo hacíamos? Pienso que por ver si habían sacado algún modelo nuevo o a recrearnos con los que más nos gustaban y no nos podíamos comprar. ¿por qué cuento esto? Si os dais cuenta, Internet y todo lo que se desarrolla a su alrededor, hace que ahora ese paseo no tenga ninguna razón de ser. Si quieres que ahora 2 chicos de 14-15 años vayan a ver los modelos a "la tienda" (física u online), o se lo llevas a "casa" u olvídate.
porque tenemos que cuidar nuestra reputación online. Millones de personas en la Red hablando de mi, bien o mal, y ¿me voy a quedar con los brazos cruzados? Tienes que gestionar esto, o al menos intentarlo.
porque es la herramienta de Marketing que estábamos soñando, y ahora que la tenemos, nos sabemos si utilizarla. ¿cuanto hubiésemos pagado hace unos años por garantizar que nuestro esfuerzo promocional solo llegara a nuestro target? Y no solo hablamos de qué en las Redes Sociales las personas están segmentadas, que ya es un paso y algo con un valor incalculable, sino que además se puede analizar su comportamiento y gustos dentro de ellas. Algo que ni los más optimistas del lugar hubieran pensado nunca.
porque es un medio de comunicación con un alto componente viral, y el "efecto virus" gana enteros en nuestra sociedad, gracias a la credibilidad de la fuente y a la perdida de poder de los canales tradicionales de promoción.
porque esta mi competencia, y como me descuide.... me quita clientes.
porque …., en definitiva, están haciendo que el mundo de los negocios cambie y si no “coges la ola, no llegas a la orilla”.
Creo que son razones suficientes para empezar a plantearnos nuestra presencia social si es que todavía no lo habéis hecho.
Imaginaros que nos planteamos ignorarlo, “¿todas las empresas tienen que estar en las redes sociales?”. La misma pregunta que hace un par de décadas se hacían los que no sabían si su empresa tendría que tener o no un Web Site en Internet. ¿la respuesta? Como diría un buen gallego, “depende”. Depende de la actividad de la empresa y de cada caso, pero si una empresa necesita captar nuevos clientes y cuidar la relación con los actuales… “blanco y en botella”. Exactamente igual que ocurría con las páginas Web.
Por otra parte, intentar entenderlo antes de lanzarnos al vacio, es como intentar buscar el origen del mundo, es decir, volverte loco. Por tanto, solo nos quedaría entrar en el juego y “que sea lo que Dios quiera”.
Pero si alguien me preguntase realmente, ¿por qué mi empresa tiene que estar en las Redes Sociales? Le diría,
porque los datos así nos lo dicen. Algunos ejemplos estadísticos que justificasen esta respuesta serian:
- El 64,2% de la población española usa Internet
- Un 85% de internautas son usuarios de redes sociales
- 8 de cada 10 internautas utilizan Facebook.
- 7 de cada 10 usuarios de internet móvil se conecta a redes sociales. El 29% lo hace de forma diaria.
- Internet supera a la televisión en horas de exposición en España
- La publicidad en las Redes Sociales se valora más. Se ha incrementado en un 31% el número de Internautas que indica que la publicidad les gusta mucho o bastante
- El 85% de los consumidores ha cambiado su decisión de compra por un comentario en Internet
porque nuestros clientes/futuros clientes están allí, y tienes que salir a buscarlos.
Recuerdo que con 14-15 años, todos los sábados por la mañana me iba con un amigo a ver zapatillas de deporte. Todos los sábados a la misma hora, nos postrábamos delante del escaparate de la misma tienda. ¿por qué lo hacíamos? Pienso que por ver si habían sacado algún modelo nuevo o a recrearnos con los que más nos gustaban y no nos podíamos comprar. ¿por qué cuento esto? Si os dais cuenta, Internet y todo lo que se desarrolla a su alrededor, hace que ahora ese paseo no tenga ninguna razón de ser. Si quieres que ahora 2 chicos de 14-15 años vayan a ver los modelos a "la tienda" (física u online), o se lo llevas a "casa" u olvídate.
porque tenemos que cuidar nuestra reputación online. Millones de personas en la Red hablando de mi, bien o mal, y ¿me voy a quedar con los brazos cruzados? Tienes que gestionar esto, o al menos intentarlo.
porque es la herramienta de Marketing que estábamos soñando, y ahora que la tenemos, nos sabemos si utilizarla. ¿cuanto hubiésemos pagado hace unos años por garantizar que nuestro esfuerzo promocional solo llegara a nuestro target? Y no solo hablamos de qué en las Redes Sociales las personas están segmentadas, que ya es un paso y algo con un valor incalculable, sino que además se puede analizar su comportamiento y gustos dentro de ellas. Algo que ni los más optimistas del lugar hubieran pensado nunca.
porque es un medio de comunicación con un alto componente viral, y el "efecto virus" gana enteros en nuestra sociedad, gracias a la credibilidad de la fuente y a la perdida de poder de los canales tradicionales de promoción.
porque esta mi competencia, y como me descuide.... me quita clientes.
porque …., en definitiva, están haciendo que el mundo de los negocios cambie y si no “coges la ola, no llegas a la orilla”.
Creo que son razones suficientes para empezar a plantearnos nuestra presencia social si es que todavía no lo habéis hecho.
11 de mayo de 2011
¿Por qué la industria musical y cultural no avanzan?
Parece que el “renovarse o morir” en los tiempos actuales ya no es solo un dicho, sino una realidad. O te adaptas o desapareces.
La aparición constante de múltiples canales de comunicación y multiples formatos, hacen que los sectores y las empresas que los forman tengan que adaptarse a las nuevas reglas del juego para poder sobrevivir.
Y uno de los sectores que más lo está sufriendo es el de la industria musical. Ya no funciona el modelo de negocio de las últimas décadas, los canales de distribución y los formatos han cambiado, y las grandes compañías parecen querer ignorarlo. Se escudan en unos derechos de autor, que nunca serian violados si las cosas se hicieran bien. Solo los más hábiles, y por qué no inteligentes, luchan por hacer de la industria musical un nuevo concepto y sacar partido de ello.
Lo que me extraña es por qué ahora existen estas reticencias. Si miramos en la historia de la industria musical, podremos ver que la evolución en este sector y los cambios en los modelos de negocio siempre han existido. Haciendo un análisis rápido, los primeros beneficios se obtenían de los conciertos que se daban en esos teatros de las grandes ciudades. Muy poca gente tenía acceso a ellos y el precio de la entrada era elevado. Después aparecieron los gramófonos, lo que permitió acercar la música a muchos hogares a un precio algo más razonables. De ahí, pasamos el tocadiscos, la radio, al radiocasete, walkman, DVD,.., hasta nuestros actuales iPod, Spotify & Cia.
Cambios de canales, cambios de formatos, cambios de modelos de negocio. ¿por qué ahora ese miedo al formato digital? ¿es más fácil de copiar? ¿de distribuir? Puede ser, pero el verdadero problema lo encontramos en las reticencias al cambio que están poniendo las compañías discográficas. Nos hemos cargado su cadena de valor!!!!
En la selección de talento, la producción, la distribución y, la promoción y el marketing ya no son tan necesarios. Y esto se debe a redes sociales como myspace.com o lastfm, sitios muy adecuados para exponer o demostrar tu potencial, a equipos y software de grabación, seguramente no tan potentes como los suyos pero al alcance de cualquiera, a que la distribución la puedes hacer por tu cuenta a través de itunes o amazon, y a la promoción y el marketing, gracias a medios como Spotify o Twitter.
Es decir, lo que beneficia a los cantantes y consumidores de música, perjudica a las grandes compañías. Ya ha dejado de ser la gallina de los huevos de oro y eso cuesta aceptarlo.
Algo parecido ocurre en la industria cultural ¿Quién usa ahora una enciclopedia ilustrada, además de para adornar un mueble de salón? ¿y los libros? ¿quién compra ahora un reproductor de DVD, si no es para llevarlo en el coche para que el niño no de guerra durante el viaje? ¿quién va al cine todas las semanas? ¿…?. Conceptos como Wikipedia, ebooks, Apple TV o TV en 3D, son otra forma de entender la cultura. No son el enemigo, son otro medio de consumo. Ni mejor, ni peor, simplemente otro medio. O las productoras, editoriales, y demás, aprenden a convivir con ello o todos nos veremos perjudicados. Los usuarios por la pérdida de calidad en el producto y las empresas en los beneficios.
La aparición constante de múltiples canales de comunicación y multiples formatos, hacen que los sectores y las empresas que los forman tengan que adaptarse a las nuevas reglas del juego para poder sobrevivir.
Y uno de los sectores que más lo está sufriendo es el de la industria musical. Ya no funciona el modelo de negocio de las últimas décadas, los canales de distribución y los formatos han cambiado, y las grandes compañías parecen querer ignorarlo. Se escudan en unos derechos de autor, que nunca serian violados si las cosas se hicieran bien. Solo los más hábiles, y por qué no inteligentes, luchan por hacer de la industria musical un nuevo concepto y sacar partido de ello.
Lo que me extraña es por qué ahora existen estas reticencias. Si miramos en la historia de la industria musical, podremos ver que la evolución en este sector y los cambios en los modelos de negocio siempre han existido. Haciendo un análisis rápido, los primeros beneficios se obtenían de los conciertos que se daban en esos teatros de las grandes ciudades. Muy poca gente tenía acceso a ellos y el precio de la entrada era elevado. Después aparecieron los gramófonos, lo que permitió acercar la música a muchos hogares a un precio algo más razonables. De ahí, pasamos el tocadiscos, la radio, al radiocasete, walkman, DVD,.., hasta nuestros actuales iPod, Spotify & Cia.
Cambios de canales, cambios de formatos, cambios de modelos de negocio. ¿por qué ahora ese miedo al formato digital? ¿es más fácil de copiar? ¿de distribuir? Puede ser, pero el verdadero problema lo encontramos en las reticencias al cambio que están poniendo las compañías discográficas. Nos hemos cargado su cadena de valor!!!!
En la selección de talento, la producción, la distribución y, la promoción y el marketing ya no son tan necesarios. Y esto se debe a redes sociales como myspace.com o lastfm, sitios muy adecuados para exponer o demostrar tu potencial, a equipos y software de grabación, seguramente no tan potentes como los suyos pero al alcance de cualquiera, a que la distribución la puedes hacer por tu cuenta a través de itunes o amazon, y a la promoción y el marketing, gracias a medios como Spotify o Twitter.
Es decir, lo que beneficia a los cantantes y consumidores de música, perjudica a las grandes compañías. Ya ha dejado de ser la gallina de los huevos de oro y eso cuesta aceptarlo.
Algo parecido ocurre en la industria cultural ¿Quién usa ahora una enciclopedia ilustrada, además de para adornar un mueble de salón? ¿y los libros? ¿quién compra ahora un reproductor de DVD, si no es para llevarlo en el coche para que el niño no de guerra durante el viaje? ¿quién va al cine todas las semanas? ¿…?. Conceptos como Wikipedia, ebooks, Apple TV o TV en 3D, son otra forma de entender la cultura. No son el enemigo, son otro medio de consumo. Ni mejor, ni peor, simplemente otro medio. O las productoras, editoriales, y demás, aprenden a convivir con ello o todos nos veremos perjudicados. Los usuarios por la pérdida de calidad en el producto y las empresas en los beneficios.
10 de mayo de 2011
¿Cómo ha afectado la tecnología y las redes sociales en la forma de hacer negocios en los últimos años?
A veces me pongo a pensar en aquellas personas que por desgracia hace mucho tiempo que no están con nosotros y me pregunto, “¿qué pensarían si levantasen la cabeza y viesen el mundo que nos rodea?” Seguramente creerían que es un mal sueño y se volverían a dormir.
Que el mundo cambia constantemente no creo que sea una noticia que sorprenda a mucha gente. Como tampoco el decir que la forma de hacer negocios de hoy en día, difiere en mucho de cómo se hacía hace unas décadas. La cuestión es, y desde mi punto de vista la parte divertida de esta historia, qué provoca o ha provocado estos últimos cambios.
Como siempre hay que buscar un culpable para casi todo, vamos a darle ese privilegio en esta ocasión a nuestra querida tecnología. Nuevos dispositivos, Internet, Redes sociales, los móviles y un sinfín de nuevas apariciones, han provocado que los 4 elementos clave que intervienen en “el mundo de los negocios” hayan tenido que adaptarse a esta nueva situación y se gestionen de forma diferente.
Cuando hablamos de estos 4 elementos clave, nos estamos refiriendo al cliente, la empresa, el mercado y la comunicación.
Pensemos en el cliente como aquel agente, entidad o persona física que consume bienes o servicios a cambio de una transacción financiera u otro medio de pago. Si analizáramos los factores que influyen en el proceso de decisión de compra de esos bienes o servicios, ¿qué factores normalmente tenemos en cuenta? Como personas que somos, tenemos una parte racional y una parte emocional. Si atendemos solamente a nuestro raciocinio, casi siempre nos decantaremos por aquellos productos cuya relación calidad-precio satisfaga mis necesidades. Sin embargo, si nos dejamos llevar por nuestra parte menos “fria”, la cosa cambia. Elementos como la marca del producto, el estatus social, la experiencia de usuario, la tradición, las costumbres o los valores, entre otros, harían que la decisión de compra fuese más “aleatoria”.
Que el mundo cambia constantemente no creo que sea una noticia que sorprenda a mucha gente. Como tampoco el decir que la forma de hacer negocios de hoy en día, difiere en mucho de cómo se hacía hace unas décadas. La cuestión es, y desde mi punto de vista la parte divertida de esta historia, qué provoca o ha provocado estos últimos cambios.
Como siempre hay que buscar un culpable para casi todo, vamos a darle ese privilegio en esta ocasión a nuestra querida tecnología. Nuevos dispositivos, Internet, Redes sociales, los móviles y un sinfín de nuevas apariciones, han provocado que los 4 elementos clave que intervienen en “el mundo de los negocios” hayan tenido que adaptarse a esta nueva situación y se gestionen de forma diferente.
Cuando hablamos de estos 4 elementos clave, nos estamos refiriendo al cliente, la empresa, el mercado y la comunicación.
Pensemos en el cliente como aquel agente, entidad o persona física que consume bienes o servicios a cambio de una transacción financiera u otro medio de pago. Si analizáramos los factores que influyen en el proceso de decisión de compra de esos bienes o servicios, ¿qué factores normalmente tenemos en cuenta? Como personas que somos, tenemos una parte racional y una parte emocional. Si atendemos solamente a nuestro raciocinio, casi siempre nos decantaremos por aquellos productos cuya relación calidad-precio satisfaga mis necesidades. Sin embargo, si nos dejamos llevar por nuestra parte menos “fria”, la cosa cambia. Elementos como la marca del producto, el estatus social, la experiencia de usuario, la tradición, las costumbres o los valores, entre otros, harían que la decisión de compra fuese más “aleatoria”.
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